Defensa al consumidor. Capitulo I
No soy la persona adecuada para hablar de números ni de economía y mucho menos de leyes, pero si soy una consumidora que ve y se adecua a las injusticias diarias que cometen las empresas con quienes se supone que somos los motores de la economía y de que los números los hagan ricos. Y si, se hacen ricos, la economía avanza y los consumidores somos tontuelos que pagamos para que nos rompan soberanamente la existencia.
Toda la inspiración que me lleva a escribir estas líneas fue disparada por un articulo que me pasaron, pero aclaro que llevo mucho tiempo con una ira especial hacia las empresas de telefonía móvil. Vayamos al artículo en cuestión que en su introducción decía:
“Por primera vez en la historia argentina las tres compañías de telefonía móvil que operan en la Argentina (Movistar, Personal y Claro) se podrían ver obligadas a devolverles a sus clientes cientos de millones de pesos cobrados indebidamente durante más de cuatro años. El debut de las demandas colectivas a gran escala”.
Y si, me alegré. Después leí el articulo que dice entre otras cosas que la telefonía fija esta regulada por el estado pero la telefonía movil no, por eso el precio de tu minuto esta compuesto por el aire (que eso a lo que vos te sometes cuando contratas el servicio) y otro precio que tiene un máximo porque pertenece a la red de telefonía pública que sí esta regulado. Y es aquí donde las empresas cobraron lo que quisieron, para que los números cerraran para que la economía los favoreciera y el modo fue no respetar una ley. Por eso deben esos millones “cobrados indebidamente”. Independientemente de que esta denuncia llegue a buen puerto o no, todos sabemos que la mayoría de las acciones que realizan estas empresas deben ser acompañadas por el “indebidamente”.
En realidad este es un ejemplo pero el consumidor y yo podríamos enumerar muchos mas que se agrupan en ese fanatismo que tienen las empresas de telefonía para que te sientas un cliente fiel a la empresa y lo mas importante un consumidor bien tratado. Es ese fanatismo por el que seriamos capaces de entrar con una bomba y volar CTI pero Claro ya no existe.
Yo como consumidora hago un pedido a la solidaridad y al sentido común si no es mucho pedir. Ya sabemos que es el país en donde el mas ventajero es el que gana, pero en este caso no requieren ser ventajeros para ganar porque son tres empresas para el 80% de la población que es de casi 40 millones de habitantes, por lo que sin necesidad de basurearnos ganan.
A usted consumidor no le garantizo que mi pedido sea atendido, por lo que aconsejo apelar a las demandas colectivas que creo que es una salida a estos poderosos aparatos que suelen resolver pagándole al individuo en cuestión para que el problema no se extienda. La demanda colectiva es una forma que puede cambiar un poco el rumbo de estas dinámicas a las que no deberíamos acostumbrarnos.
17 Abril, 2008 a las 11:43 pm
“(…)Es ese fanatismo por el que seriamos capaces de entrar con una bomba y volar CTI pero Claro ya no existe.(…)” - por lejos lo mejor de tu artículo :D!